Sábado, 23 May 2015
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EL PARTIDO DE SU VIDA

El defensor Maximiliano  Kondratiuk, quien ascendió con San Martín en el 2007 sufre una grave enfermedad que lo ha llevado a estar en silla de ruedas, a tener dificultad para hablar y sin cobertura médica ni económica lucha junto a sus hermanas para salir adelante. Por mes tiene gastos fijos de $20.000.

Maxi arribo a San Juan en el 2006 para reforzar la defensa y con el pasado reciente en Gimnasia de la Plata. De porte físico imponente, rápido para el juego de marca y bueno para ir a buscar cada centro. Se quedó en primera división jugando con la Verdinegra.

Después pasó por Atlanta, San Carlos y tuvo una chance de viajar a Italia. Pero allí comenzaron los problemas. Maxi se sintió mal y los estudios determinaron que tenía la enfermedad de Wilson. La misma hace que el cuerpo absorba y conserve demasiado cobre. Este cobre se deposita en el hígado, el cerebro, los riñones y los ojos. Los depósitos de cobre ocasionan daño y muerte tisular y cicatrización, lo cual hace que los órganos afectados dejen de funcionar bien.
El ex defensor central, recordado por su potencia y su gran contextura física en su época de pantalones cortos, está librando una pelea diaria contra los efectos de esta enfermedad.

 Maxi es uno de los tantos jugadores que no logró hacer una diferencia económica y tampoco tiene pensión o jubilación. Actualmente vive solo en la ciudad de Berisso, al cuidado de una enfermera durante las 24 horas del día. Su mamá falleció hace unos años, su papá está internado en un instituto geriátrico y quienes se encargan del seguimiento de su tratamiento son sus hermanas, Vanesa y Marcela, junto a su grupo de amigos, que se están moviendo por todos lados para darle una mano. También es papá de un niño de cinco años.

Este domingo cuando Italiano reciba a Armenio, colocaremos una alcancía bajo la consigna #AyudemosaMaxi. Es muy importante la colaboración de cada uno de nosotros.